Desde Tarso a Roma” (1ª parte)

Acaba de aparecer este interesante libro del profesor Senén Vidal, publicado en la editorial Sal Terrae, en la colección Presencia Teológica. Estamos celebrando el año “paulino”. Por eso, me resulta especialmente interpeladora esta obra. Trataré de presentarla en grandes rasgos.

Senén Vidal nos dice que el objeto de su libro es la historia de Pablo de Tarso dentro del movimieno cristiano antiguo. Pablo acogió con entusiasmo el crisianismo en los inicios de la década de los años 30 en Damasco, muy poco después de la crucifixión de Jesús el Galileo en Jerusalén. El final del camino de Pablo o marcó violentamente su ejecución en Roma, que probablemente habría que fijar elaños 58. Esto quiere decir que la figura d Pablo abarcó la primera generación completa del cristianismo. Pablo estuvo ligado a la corriente cristiana helenista; a esa corrienta aperturista al mundo gentil. Eso no quiere decir que no tuviera relación y confrontación con el sector judeo-cristiano. Finalmente, Pablo es el úico personaje del cristianismo naciente cuyos escritos se nos han conservado. Sus cartas auténticas surgieron entre los años 50 y 55, es decir, entre veinte y venicinco años después de la muerte de Jesús. ¡Son los únicos escritos de la primera generación cristiana! Estos escritos corresponden también a la última etapa de la misión de Pablo: aquella etapa que podríamos definir de “misión autónoma”.

¿Quién fue Pablo realmente? ¿A qué versión atenernos?

Los Hechos de los Apósoles nos ofrecen una versión de Pablo con importantes rasgos históricos, pero también excesivamente sometida a “la introducción de morivos típicos de la leyenda popular” y a “intereses especiales de la obra, su típica tendencia apologética”. Por eso, es en las cartas auténticas de Pablo donde encontramos información de primea mano sobre su figura, su historia, su persona.

Pablo en el ámbito del judaismo

La primera época de la vida de Pablo duró aproximadamente tres décadas: desde comienzos del siglo I hasta el año 33. Fue su época en el judaismo helenista. Pablo pertenecía a una familia judía pura, de la tribu de Benjamín. Pablo se sintió siempre perteneciente al pueblo elegido por Dios. Nació en Tarso, ciudad helenista importante, capital de la provincia romana de Cilicia y centro comercial y cultural (escuela estoica). La lengua materna de Pablo era el griego y leyó el AT en la versión de los LXX. Es de suponer que siendo joven, Pablo se trasladó de Tarso a Damasco. Tenía también un doble nombre: el nombre judío Saulo (Sha’ul) y el helenista “Paulos”; era una costumbre normal en comunidades mixtas. Parece ser que fue en el judaísmo helenista y no en el palestino, en el que Pablo fue educado.

Pablo entró en conflicto con el movimiento cristiano. Se encontró con él en torno al año 33, cuando era miembro activo de la comunidad judía de Damasco.. Un grupo cristiano se había establecido -hacía poco- en la ciudad. Para un judío piadoso resultaba intolerable lo que este movimiento -surgido en Palestina- proclamaba: que había llegado la época mesiánica y el reinado de Dios; que Jesús, el Crucificado, era el Mesías y que la normativa sagrada que regulaba la vida del pueblo elegido, debía ser declarada como “superada” y “obsoleta”. El conflicto entre la amplia colonia judía de Damasco y el pequeño grupo cristiano estaba servido. En Gal 1,13-14.22-24 Pablo dice: “con qué violencia perseguía la comunidad de Dios, intentando destruirla y cómo aventajaba en el judaismo a muchos contemporáneos de mi pueblo, siendo un observante celosísimo de mis tradiciones ancestrales” (Gal 1,13-14). En los relatos posteriores la figura del perseguidor es descrita con patetismo: allanamiento masivo de las casas, castigos, prisión y condena a muerte. Damasco era el lugar de residencia de Pablo y el lugar en el que perseguía a los cristianos.En las comunidades cristianas de Judea apenas se tenían noticias de Pablo: “Las comunidades de Judea en el ámbito de Cristo no me conocían entonces personalmente. Sólo oían contar de mí: el que antes nos perseguía proclama ahora la fe que entonces intentaba destruir y alababan a Dios por mi” (Gal 1,22-24).

La misión dependiene

El año 33 -probablemente tres años después de la muerte de Jesús- Pablo es agraciado con la gran revelación, que lo convirtió en un propagandist entusiasta de aquella secta mesiánica que antes haía considerado apóstata y a la que quiso eliminar.

¿En qué consistió la “revelación”? En 1 Cor 15,8 Pablo utiliza el lenguaje de las “apariciones pascuales” del Señor: “se me apareció también a mi”. En 1 Cor 9,1 Pablo dice: “vi a Jesús, Señor nuestro”. En 2 Cor 4,6 utiliza la imagen de la “iluminación” del corazón efectuada por el Dios creador de la luz, que tiene por efecto “el conocimiento de la presencia esplendorosa de Dios en la persona de Jesucristo”. En Filp 3,8.10 emplea el término “conocimiento”. En Gal 1,12.15-16 Pablo refiere esta experiencia como “revelación por parte de Dios Padre que iene como objto a Jesucristo: “revelación de Jesucriso”: “Dios que decidió revelarme a su Hijo precisamente a mi”. En la persona de Jesús descubre Pablola llegada de la añorada época mesiánica. Esa revelación se convirti´en el contenido del evangelio que Pablo tenía ue proclamar a todos los pueblos (Gal 1,12.16). Pablo fue agraciado con una experineica de revelación pascual del Señor resucitado.

Gracias a esta experiencia Pablo se sintió autorizado a actuar como profeta o emisario (apóstolos) mesiánico: “Cuando Dios, que me escogió ya desde el vientre de mi madre, eligiendome por pura benevolencia suya, decidió revelarme a su Hijo, precisamente a mí, para que lo proclamara como evangelio a los gentiles…” (Gal 1,15-16a). Pablo es elegido como el profetga y como misionero. ¡Esa es su identidad!

Durante la primera época de su misión, que abarcó 16 años aproximadamente, Pablo estuvo ligado a la comunidad de Damasco (33-35 dC) y después a la de Antioquía (35-4 dC). Fue la época de su misión “dependiente”. Gal 1,16b-17 nos dice: “inmediatamente, sin consultar a persona mortal aguna ni subir tampoco a Jerusalén, a los emisarios anteriores a mí, me fuí a Arabia, de donde volví de nuevo a Damasco”. La primera misión de Pablo a los gentiles en Arabia, incluido el evangelio proclamado en ella, se debió inmediatamente a la revelación divina y no a ningún mandato humano. Se supone aquí que la falta de consulta a Jerusalén demuestra que “las comunidades cristianas helenistas de Damasco y de Antioquía eran independientes de la de Jerusalén y tenían una miión ,dirigida directamente a los gentiles, diferente de aquella”. Pablo realizó la misión dentro del área misional asignada a la comunidad de Damasco y como miembro de aquella comunidad. Por lo tanto, no se trató de una retirada al desierto para meditar sobre el sentido de su vocación, sino una misión para revear lo recibido. Arabia no es una zona desértica, sino el reino nabateo a las puertas de Damasco, que disfrutaba en aquel tiempò de una época de especial florecimiento y que incluía a importanes ciudades helenistas.

Pero Pablo hubo de interrumpir su estancia en Damasco: “En Damasco, el representantes del rey Aretas vigilaba la ciudad de los damascenos para prenderme; y por una ventana fui descolgado en una cesta muralla abajo, y así me libré de sus manos” (2 Cor 11,32-33). Había una importate colonia nabatea en Damasco; Pablo fue perseguido por el representante en Damasco del rey nabateo Aretas IV (9 a.C – 40 d.C); lo cual supone que Pablo dirigió su misión a los nabateos en Arabia y que esa misión tuvo repercusiones en Damasco, donde los nabateos se unían a la comunidad cristiana de Damasco. Los Hechos de los Apóstoles convierten esta persecución “nabatea” en persecución “judía”, debido a la intencionalidad del libro.

Tras su huida de Damasco, Pablo aprovecha la oportunidad para acer una breve visita a Jerusalén: “Después, pasados ya tres añs, subí a Jerusalén, sólo para conocer a Cefas y permanecí con él solo quince días. Pero no vi a ningún otro de los emisarios, aunque sí a Santiago, el hermano del Señor” (Gal 1,18-20). La expresión “tres años” señalaba en aquel entonces un tiempo no muy preciso, que podía abarcar desde un año y un poco más a tres años. Es probable que su visita a Jerusalén fuera el año 35. Y Pablo continúa su relato: “Fui después a las regiones de Siria y Cilicia. Sin embargo, las comunidades de Judea en el ámbito de Cristo no me conocían entonces personalmente…. Sólo oían hablar de m” (Gal 1,21-24).

No sabemos qué hizo Pablo en las alejadas regiones de Siria y Cilicia. En cuanto a la duración de esa etapa de la vida de Pablo, Gal 2,1, nos habla de “catorce años”, lo cual -según el modo de calcular de la época, equivalía a un tiempo aproximado de entre 12 y 14 años reales. En todo caso, esa etapa de la vida de Pablo en las regiones de Siria y Cilicia tuvo una duración considerable: desde el año 35 hasta el año 49. ¡Quince años en total! En esa época Pablo era miembro de la comunidad cristiana de Antioquía, la capital de la región de Siria, que en ese tiempo formaba con la región de Cilicia una única provincia romana.

El texto de 2 Cor 12,2-4 hace referencia a un rapto extático “hasta el tercer cielo” que Pablo había experimentado “catorce años atrás”, lo cual equivaldría al año 40, cuando formaba parte de la comunidad ntioquena. 1 Cor 9,6 menciona la práctica misional de Pablo y Bernabé de ganarse el sustento con su propio trabajo, a diferencia del comportamiento de otros misioneros. La comunidad de Antioquía era uncentro misional de la región, como lo era la comunidad de Damasco. El libro de los Hecho es muy explícito respecto a la misión de Bernabé y Pablo en diferentes lugares y naciones.

El testimonio decisivo sobre la “Asamblea de Jerusalén” (el llamado Concilio de Jerusalén) lo tenemos en Gal 2,1-10. Ahí Pablo presenta las circunstanias y el compendio del acontecimiento (vv.1-3), describe el fracaso de la aamblea plenaria (vv.4-5) y concluye con la negociación y el acuerdo de la delegación antioquena con las autoridades jerosolimitaas (vv 6-10). Hechos presenta otra versión.

  • Introducción: “Después, al cabo de catorce años, subí de nuevo a Jerusalén junto con Bernabé, acompañándome también Tito. Pero subí uicamente por indicación de una revelación. Y les propuse públicamente, pero también por separado a losnotables, el evangelio que ahora sigo proclamando a los gentiles, con vistas a que mi carrera misional presente y anterior no resultara inútil. Pues bien, ni siquiera mi acompañante Tito, que es gentil, fue obligado a circuncidarse” (Gal 2,1-2). La fecha de esta asamblea coincidiría con el año 48. Las personas nombradas por Pablo -Bernabé, Tito y él- forman la delegación enviada por la iglesia de Antioquía. La “revelación” profética el Espíritu a la comunidad les impulsa a ello (Hech 13,2-3). Al frente de la delegación iban Pablo y Bernabé; Tito era solo un “acompañante”.Era un cristiano “no circuncidado”.
  • La razón: La delegación antioquena tenía que defender en Jerusalén la misión a los gentiles y su acogida con pleno derecho en la comunidad, sin exigirles la circuncisión,ni el cumplimiento de la ley judía.
  • El objeto:El objeto de la discusó en la Asamblea fue el evangelio de la misión antioquena, que Pablo también proclamaba: “con vistas a que mi carrera misional presente y anterior no resultara inútil”. Al parecer los “falsos hermanos” jerosolimitanos presentaron en la asamblea la exigencia de la circuncisión del cristiano gentil Tito. Pero la delegación antioquena no cedió ante esa exigencia.
  • La asamblea plenaria:”Y esto, a pesar de los falsos hermanos que furtivamente se infiltraron para espiar la libertad que tenemos dentro del ámbito de Cristo Jesús, con el fin de esclavizarnos. A ésos tales ni por un momento cedimos en su intento de sujección, para que la verdad del Evangelio se conservara en nosotros” (Gal 2,4-5). Según el texto la Asamblea plenaria fue un fracaso debido a los falsos hermanos y al “no ceder” de la delegación antioquena. Al parecer, los falsos hermanos no aceptaron el acuerdo conseguio entre la delegación antioquena y las autoridades jerosolimitanas (Gal 2,9-10); mantuvieron su posición e influyeron cada ve más en la comunidad de Jerusalén.
  • Negociación y acuerdo: En cuanto a los tenidos por autoridades -qué clase de personajes fuera, no me importa: Dios no hace distinciones por las apariencias-…. En todo caso, esos notables a mí no me impusieron nada nuevo. Al contrario, descubrieron que se me ha confiado el evangelio para los incircuncisos, lo mismo que a Pedro para los circuncisos, ya que el que actuó en Pedro para la misión de los circuncisos también en mí para la de los gentiles. Al reconocer, pues, el don a mí concedido, Santiago, Cefas y Juan, los tenidos por pilares, nos tendieron la mano derecha a mí y a Bernabé como signo de este común acuerdo: nosotros misionaríamos a los gentiles y ellos a los circuncisos; sólo que deberíamos socorrer a los pobres, cosa que también me h preocupado de cumplir exactamente” (Gal 2,6-10). Según Pablo no hubo ningún acuerdo que le fuera impuesto. La discusión se centra en las figuras de Pablo y de Pedro: se confrontan dos formas de misión, la de Antioquía y Jerusalén o comunidades palestinas. Y el acuerdo al que llegan es al reconocimiento mutuo de los dos tipos de msión. La preocupación por los necesitados de la Iglesia de Jerusalén -que se le pide a Pablo- es signo de comunión. Es probable que debido al año sabático (del otoño del 47 al otoño del 48) en que no se cultivaba la tierra, padeciera Palestina una peculiar escasez. Pablo enfatiza en el cumplimiento de este compromiso.

A modo de síntesis

Pablo queda así ubicado dentro de las comunidades critianas helenistas, que representaban un cristianismo diferente de las comunidades palestinas.

Había una diversas estrategia misional en los dos grupos:1) la misión orientada a reunir al pueblo de Israel; por eso, hubo cristianos -que inspirándose en Jesús- permanecieron allá hasta la destrución del templo de Jerusalén el año 70; 2) la misión practicada por los grupos helenistas, orientadoa reunir al pueblo mesiánico completo, integrado por judíos y gentiles: misión hacia todos los pueblos de la tierra. Estaba centrada en las grandes ciudades, centros comerciales y culturales.

Ese fue el suelo de Pablo: la corriente helenista. Como miembro activo y celoso de la comunidad judía de Damasco, Pablo intentó destruir el grupo cristiano; pero después se convirtió en su mejor misionero.

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