EL MEJOR MILAGRO: CONVERTIR EL MAL EN BIEN (Angel Luis Cancela Zapatero)

El ángel bueno y el ángel malo (William Blake)

Traigo a mi página la reflexión de un admirado amigo, lleno de Dios y de mundo, inquieto por el presente y preparado para acoger el porvenir y colaborar con él. Para su esfuerzo y su fe ¡nada es imposible! Ahora pone su mirada en lo que acontece: ¿tal vez ha iniciado algún demonio una guerra biológica? ¡No son aviones, ni bombas! ¡Es simplemente un virus que se acerca peligrosamente a todos los humanos! ¿Se puede convertir el mal en bien? ¡A ver si de una vez nos damos cuenta de nuestra estupidez política! ¡Otro mundo es posible! ¡La casa de todos… pero sin virus”. Le dejo a Ángel Luis la palabra.

Parece obvio que siendo la guerra biológica la más barata de hacer, y la más rentable económicamente, antes o después algún gobierno iba a ponerla en marcha. Y da lo mismo quien la haya puesto en marcha. Ahora estamos todo el planeta infectado: ¡la humanidad!

Lo sorprendente

Y hay unas cuantas cosas sorprendentes:

  • Nuestra confianza en los medios de comunicación. Al punto de quedarnos en casa, por lo que podría ser una novela bien orquestada, primero quince días, y luego hasta fallecer de hambre como la rana en la cazuela a la que van calentando poco a poco. 
  • El despertar del sueño de que todo es igual, de que no existe la muerte.
  • Y creer que nos salvamos quedándonos en casa.

Lo bueno es… 

  • Lo bueno es que con el virus, los de las guerras biológicas y los demás,  tenemos que reconocer que la humanidad es global, que lo de las fronteras es algo completamente artificial, propio de las sociedades feudales antiguas. De los dueños de tierras y de humanos. 
  • Lo bueno es que nuestro presidente del gobierno, anuló la autoridad de los señores feudales legítimamente elegidos, porque resulta obvia la necesidad de la coordinación global de los medios de defensa peculiares de esta guerra biológica. 
  • Lo bueno ha sido ver a un presidente de gobierno dar buenas razones de por qué hace las cosas,- en vez de órdenes- y dar las gracias a los empleados públicos por esforzarse en su trabajo, y a la población en general por su colaboración en salvarnos mutuamente la vida. 
  • Lo bueno es que ya somos distintos y veremos siempre a la humanidad como un conjunto al que pertenecemos, como una patria real, y seremos capaces también de revertir el cambio climático.

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