“Lo que vas a escuchar ahora no es una canción de fondo. Es una canción peligrosa: si la dejas entrar, te cambia las reglas del juego con Dios. Peligrosa porque te lanza una sola pregunta: ‘Si Dios hoy no te ofreciera nada, ni premio ni milagro… ¿seguirías buscándolo?’.
Te invito a algo raro: no analizar la letra, sino dejar que cada frase te toque justo donde no te gusta mirarte, en tus miedos y en tus intercambios con Dios.
Escúchala como quien oye un secreto que podría obligarte a replanteártelo todo: ¿qué me mueve de verdad, el miedo, el interés… o el Amor en persona?”
Impactos: 10