El ojo mágico: la otra forma de ver

El-OJo-MagIco-CuAtrCicloAun recuerdo aquel día en que mi hermana Lourdes, la pequeña, mostró gran interés en un libro especial de las estanterías del Corte Inglés. Se titulaba el “ojo mágico”. Aquel libro suscitó mi interés. Poco a poco comprendí de qué se trataba. En él aparecía muchas láminas llenas de colorido pero con imágenes repetitivas, sin sentido, caóticas -al parecer-. Sin embargo, en las Instrucciones previas se decía lo importante que aprender a mirar, a focalizar la mirada para ver adecuadamente las láminas.

Mi hermana pequeña se reía de mí, al ver cómo acercaba y alejaba las páginas del libro, cómo intentaba en vano ver algo más de aquello que aparecía ante mis ojos. Por fin… después de vanos intentos, apareció ante mí una imagen en relieve, que se destacaba del fondo de la lámina, y… después otra y otra, hasta descubrir un precioso paisaje en tres dimensiones.

Ahí quedó la experiencia. Volví este verano sobre ella cuando tenía el encargo de preparar una reflexión sobre el “encanto de la vida religiosa”. No sé porqué, inmediatamente vino a mi mente la cuestión del “ojo mágico”. Me suelen achacar que tengo una visión demasiado optimista y poética de las cosas. No es que me quiera dar la razón, pero ¿no es verdad que nuestra aproximación a la realidad carece frecuentemente de magia? Estamos demasiado acostumbrados a decir “si no lo veo, no lo creo”. Pero nunca cuestionamos lo que vemos. Porque el asunto está en la visión precisamente. Lo visible, lo palpable no es aquello que primero se muestra a nuestros sentidos. ¿Porqué al palpar alguna realidad sentimos algo, que no sentimos al palpar otra? ¿Qué se nos revela en lo tangible en algunas ocasiones? ¿Porqué la mirada se estremce en algunos momentos?

En el amor, en la amistad, en la experiencia mística´o estética, se utiliza el “ojo mágico”. Todo se ve de otra manera. Todo adquiere un relieve y un trasfondo insospechado.

Quizá esta sea la clave para salir de la monotonía vital, de la rutina, de la pérdida progresiva de sentido. Lo aparentemente más insignificante cobrará sentido. Habrá entonces que decir que “creer para ver”. Sí, la fe en la dimensión mágica de la realidad, nos llevará a inventarla, es decir, a des-velarla, des-cubrirla.

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3 respuestas a El ojo mágico: la otra forma de ver

  1. Alesete dijo:

    Me ha gustado este post, recordé lo de los libros esos y he llegado hasta aquí…

    En cuanto a esa relación entre el ojo mágico y la fé… opino como tu pero justo al revés… Me explico: El ojo mágico no es magia, es una ilusión óptica, y opino (pese a que suene menos poético) al contrario que tu, que la gente no carece de magia en su aproximación a la realidad, si no que realmente ven demasiada magia en la realidad consiguiendo únicamente alejarse de esta.

    Ven demasiada magia por eso de que es todo más poético así, y normalmente esto aparenta ser inocente, pero se corre el riesgo de ser estafado por algún magufo que venda “remedios mágicos” a precio de oro… pero eso si, una estafa muy poética oye.

    Volviendo a lo de “confundir” ilusión óptica con magia… si tu relacionabas la magia con la fé, yo haciendo mi cambio hacia la realidad menos poética, relaciono la fé con la ilusión óptica. Para mi la fe (la fe religiosa) es algo muy poético pero que no deja de ser una ilusión…

    Reciba un cordial saludo 🙂

  2. Alesete dijo:

    Se me olvidó añadir… puede que mi comentario le parezca un poco frío o “pesimista” por eso de que parezca que rompo la ensoñación y doy un golpe frío con la realidad…. ¡Nada más lejos de la verdad!

    Soy un chico muy soñador… pero suelo soñar más con la realidad (eso no quita que me encanten los libros de fantasía), es sólo que prefiero comprender el mundo tal y como es… y si nos quitamos el velo de la magia podremos descubrir que hay mucha más poesía (y más perfecta) en la realidad que en la magia… tan sólo hay que saber mirar.

    Como dijo el genial Carl Sagan:

    “Yo mantengo que hay mas maravilla en ciencia que en seudo ciencia. Y en adición, y en la medida que este termino tenga algún significado, la ciencia tiene la virtud adicional, y no de poca consideración, de ser cierta.”

    PD: Espero que no se sienta de ningún modo “atacado” a su forma de pensar por estos dos comentarios que parecen rebatirle, algo totalmente alejado de mi intención. Es simplemente que me gusta mucho reflexionar sobre estos temas.

    De nuevo, un saludo.

  3. como aprendo el ojo magico

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