EL REVERSO DE LA NAVIDAD: ¿”DERECHO” A MATAR? ¡CELEBRA LA VIDA!

Mt 2,13-18

Léon Cogniet

Cuando ya los sabios se habían ido, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”. José se levantó, tomó al niño y a su madre y salió de noche con ellos camino de Egipto, donde estuvieron hasta que murió Herodes. Esto sucedió para que se cumpliese lo que el Señor había dicho por medio del profeta: “De Egipto llamé a mi hijo”. Al darse cuenta Herodes de que aquellos sabios de Oriente le habían burlado, se enfureció; y calculando el tiempo por lo que ellos habían dicho, mandó matar a todos los niños menores de dos años que vivían en Belén y sus alrededores. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Jeremías: “Se oyó una voz en Ramá, llantos y grandes lamentos. Era Raquel, que lloraba a sus hijos y no quería ser consolada porque ya estaban muertos”.

La navidad y el reloj de la población mundial

El reloj de la población mundial estima que hoy, 28 de diciembre de 2021, a las 07.12 hora de España, somos en la tierra 7,916.378,275 seres humanos. Los nacimientos se dan a una velocidad vertiginosa, las muertes mucho más lentamente. Este es también el misterio de la Navidad: ¡la exuberante fecundidad de Dios y la creciente multitud de sus hijas e hijos.Éste es también el Misterio de la Na­vidad.

La navidad del dragón apocalíptico

También se entra en el misterio de la Navidad a través de la puerta de la muerte… una muerte colectiva y de víctimas inocentes, de niños, de seres que están por nacer. También de esto hay estadísticas. Es el dra­ma apocalíptico de la mujer que da a luz mientras el dragón y sus secuaces acechan para matar a la nueva criatura. Aunque no lo queramos la Navidad también tiene rasgos apocalípticos. Y la liturgia nos lo recuerda año tras año.

A la luz de Apocalipsis 12

  • ¿No recordamos aquel pasaje del capítulo 12 de Apocalipsis que nos dice que cuando la mujer está para dar a luz el Dragón está delante esperando para devorar al Niño apenas nazca?
  • Eso ocurre en casi todas las navidades. Las fuerzas del mal y quienes colabo­ran con ellas quieren abortar la vida que nace, la quieren matar y destruir.
  • ¿Por qué? Porque no matan únicamente “lo no deseado”, sino también regalos divinos a la humanidad, insospechadas soluciones, maravillas que quedarán inéditas. En la sorpresa de una vida nueva Dios-Padre-Madre, Creador y Providencia ofrece soluciones a nuestros problemas, Dios inyecta la inocencia en el cuerpo del mundo que se va progresivamente empecatado; Dios inyecta de este modo “gracia original” en el pecado original. Pero ¡hay gente e instituciones que se oponen a ese proyecto!
  • ¿Qué tiene de extraño que la Iglesia evoque en este día de navidad la escena dramática de Belén, asediada por los soldados de Herodes y convertida en un gran charco de sangre de niños inocentes degollados? El dragón -Herodes- y sus secuaces haciendo lo que hacen desean matar al mismo Hijo de Dios, matando a los hijos de los hombres.
  • José, el Soñador, logra escapar con el “Niño y la Madre”.Y ¡quién lo dijera!, en Egipto -tierra de la esclavitud del pueblo de Israel- encuentran seguridad, en un milagroso anti-éxodo.

Matanza de inocentes ¡a la orden del día!

Las matanzas de inocentes han estado a la orden del día en la humanidad; y también ahora. ¡Cuántas trabas y amenazas encuentra la vida humana cuando nace! ¡Cuántas trabas y amenazas encuentra para sobrevivir, en situaciones de extremada pobreza, de emigración, de amenazas del muerte.

¡Cuántos seguidores -de todo tipo- tiene Herodes! El espíritu del Dragón apocalíptico encuen­tra mucha complicidad en los seres humanos y en los sistemas que ellos construyen.

Nosotros mismos pode­mos ser colaboradores del Dragón cuando matamos las nuevas iniciativas, cuando nos oponemos en absoluto a toda novedad, cuando intentamos mantener a toda costa el statu quo. Necesitamos personas como José, capaces de proteger la vida de los sistemas de muerte.

El horror que produce contemplar tantos asesinatos de inocentes en el mundo: en el seno de la madre, por la pobreza apenas nacidos, por la violencia que en ellos se ceba, nos invita a orar, suplicar, interceder, clamar contra tanta injusticia.

Quizá encima cada uno de nosotros se oculte algún rasgo de Herodes. Pensémoslo

Plegaria

Esta Navidad, Abbá, nos pone en tensión: nos hace reconocer lo difícil que es la Navidad en un mundo contaminado por el Mal. Tú te has arriesgado a enviarnos a tu Hijo. Sabes que ya desde el principio el Dragón apocalíptico lo condenó a muerte. Lo conseguirá, al fin. Pero tú sabes cómo resolver las peores situaciones. Tu eres el Dios victorioso. Tú nos protegerás.

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