En la vida cristiana, en las diversas formas de vida consagrada, os reímos bastante, nos divertimos con nuestras ironías, jugueteamos con nuestras “indirectas”,… pero todo ello no nace siempre de corazones “felices”. Es más bien, reír para no llorar. Porque en el fondo, hay mucha insatisfacción… mucho tedio. Esa es la raíz de una vida consagrada infeliz.
Sigue leyendo“No se ha prestado al tedio la atención que merece como factor del comportamiento humano. Estoy convencido de que ha sido un poderoso agente a través de los tiempos. Y en la actualidad, lo es más que nunca”
Bertrand Russel
Impactos: 629








