SAN JOSÉ, CORAZÓN DE ESPOSO Y PADRE (en su fiesta, en su Año)

La figura de José, el esposo de María, sigue siendo misteriosa. Hay cristologías y mariologías que apenas aluden a él, o incluso lo eluden.

Hay, sin embargo, artistas que lo han representado de mil formas, iglesias que veneran sus imágenes. personas, ciudades, naciones que llevan su nombre.

José es uno de los personajes más enigmáticos y mágicos de la historia: el testigo de la infancia, adolescencia y tal vez juventud de Jesús. El varón que nos evoca la “otra responsabilidad”, “la otra paternidad”. María encontró en él no solo a su protector, su guardaespaldas, sino a su auténtico y misterioso esposo: a quien más la respetó, más la amó (¿sería posible estar junto a ella y no amarla?), con quien más colaboró… Jesús encontró en él el reflejo del Dios-Padre, a Dios reducido a niño, a adolescente, a joven… José tuvo que ser muy feliz, tuvo que sonreír mucho, tuvo muchos motivos para soñar y estar seguro de todas sus importantes decisiones. ¡Siempre tenía algún ángel a su disposición -quién sabe si el mismo Espíritu Santo en forma de ángel-, que le impulsaba a discernir y decidirse!

Por eso, he podido cumplir un deseo que llevaba dentro desde hace muchos años: escribir algo sobre san José… Y el resultado es un librito que la editorial del Perpetuo Socorro ha acogido con interés, y que he titulado “San José, corazón de esposo y de padre”. En la página web de la editorial se puede adquirir y desde allí lo envían rápidamente, según me indica su amable director, el Padre Fran.

https://pseditorial.com/inicio/242-san-jose-corazon-de-esposo-y-padre.html

Himno a san Jos

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